Psicología Positiva

Psicología PositivaLa psicología positiva es una nueva rama de la psicología que busca una comprensión científica del bienestar psicológico y la felicidad. El psicólogo, o psicóloga, positivo te facilitará las herramientas y estrategias para paliar el sufrimiento en un momento dado de tu vida, y para potenciar tu bienestar y salud, tu crecimiento personal y sentido vital. En definitiva, contribuir al deseo universal de ser más feliz.

Persiguiendo este fin, son dos las principales áreas de estudio de la Psicología Positiva, y los ejes centrales en torno a los que gira nuestro trabajo, sea individual o en grupo:

  1. Las emociones positivas y cómo aumentarlas para una mejor calidad de vida de las personas.
  2. La identificación de las fortalezas, virtudes o destrezas más importantes de la persona y cómo usarlas en los diferentes ámbitos de la vida: el trabajo, la pareja, el ocio, los amigos… para el crecimiento individual y social.

La psicología positiva no es ‘pensamiento positivo’. Este movimiento ha llenado las estanterías con infinidad de libros de autoayuda que solo se asientan sobre el sentido común, en consejos sobre cómo pensar y sentirse mejor, que suelen decir a la gente lo que ya sabe o quiere oír. La psicología positiva, en cambio, es una ciencia, se fundamenta en investigaciones minuciosas, en teorías coherentes y en la evidencia científica.

La psicología positiva ha demostrado su eficacia en dos ámbitos de aplicación e intervención: la prevención y el tratamiento.

  1. A) La prevención. El objetivo de la psicología siempre ha sido mejorar la calidad de vida y prevenir la aparición de patologías. Pero mientras la psicología tradicional lo hace tratando de evitar o eliminar las emociones negativas, la psicología positiva lo hace mediante el desarrollo explícito y sistemático de competencias y recursos personales. Se ha demostrado que determinadas características positivas y fortalezas de las personas, como la creatividad, la esperanza, la perseverancia, el sentido del humor, la resiliencia… entre muchas otras, amortiguan y protegen contra el malestar psicológico.

Son numerosos y diversos los programas estructurados que se desarrollan en diferentes contextos (empresariales, académicos, sanitarios…). En esta web, podrás encontrar en concreto aquellos programas que nosotros desarrollamos, en formato individual o grupal. Estarán encaminados a:

  • Aumentar las emociones positivas en tu vida y con ello tu nivel de bienestar y felicidad.
  • Potenciar habilidades y cualidades específicas como el optimismo, el perdón, el sentido del humor, definición y logro de objetivos vitales, el disfrute y saboreo, el cultivo de la amabilidad…
  1. B) El tratamiento. Nuestras fortalezas y emociones positivas, también tienen un importante papel en el tratamiento del malestar intenso y/o incapacitante, y en el afrontamiento de las dificultades y adversidades de la vida. Las emociones positivas nos permiten solventar muchos de los problemas que generan las mociones negativas, y nos ayudan a sobreponernos a los momentos difíciles, incluso, a salir fortalecidos de ellos. Experimentar emociones positivas lleva a estados mentales y modos de comportamiento que de forma indirecta nos preparan para afrontar las dificultades.

En el ámbito terapéutico la psicología positiva representa un nuevo punto de vista desde el que entender la salud mental que complementa y apoya el existente. Así, por ejemplo, junto a las técnicas y terapias para luchar contra la depresión, que se centran en la eliminación de emociones negativas como la apatía, la tristeza, la indefensión… utilizamos estrategias de intervención para estimular en la persona deprimida emociones positivas como la alegría, la ilusión o la esperanza. De esta forma, las técnicas que surgen de la investigación sobre terapia positiva vienen a apoyar y complementar las ya existentes.

Los psicólogos, o psicólogas, positivos asumen que estar bien no es solo dejar de estar mal. Además de modificar las debilidades y aliviar los estados que hacen que la vida sea espantosa, aspiramos a desarrollar estados que hacen que la vida valga la pena vivirla, que la vida sea enriquecedora, plena y que tenga sentido.

En algunos casos de mayor complejidad (fobias, depresiones, ataques de pánico…) la psicología positiva es un valioso complemento que incrementa la motivación, pero no es suficiente. Es necesaria la formación y la experiencia clínica en estrategias terapéuticas específicas para su abordaje (desde, por ejemplo, el enfoque cognitivo-conductual, u otros), como es el caso de los psicólogos/as positivos que puedes encontrar en esta sección de esta web.

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